Cada 28 de mayo se celebra en todo el mundo el Día de la Nutrición, una iniciativa apoyada por numerosas instituciones y con la colaboración de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD).

En la sociedad actual vivimos demasiado deprisa, lo que unido a la “información” que nos proporciona la industria alimentaria y las connotaciones emocionales que tiene la comida hace que no sólo estemos mal alimentados, sino lo que es peor, mal nutridos.

Y es que alimentación y nutrición no son lo mismo.

Alimentación es el acto voluntario y consciente de elegir e ingerir alimentos, mientras que la nutrición consiste en la transformación que nuestro organismo realiza con esos alimentos ingeridos para desarrollar sus funciones básicas de funcionamiento, crecimiento y mantenimiento.

Por tanto, es posible comer y estar saciados, ¿pero aun así estar mal nutridos? La respuesta es sí.

Nuestro organismo, para mantenerse en estado óptimo tiene unas necesidades de nutrientes, por lo que si hacemos una mala elección de los alimentos que ingerimos, podemos no llegar a esos requerimientos, lo que se traduce en obesidad, falta de energía, ansiedad, estados emocionales alterados y enfermedad.

Entonces, ¿cómo nutrirnos de forma adecuada? Lo ideal es tomar alimentos naturales, de buena calidad y en proporciones adecuadas según nuestra constitución. Esto se consideraría una alimentación saludable.

Hay que derribar mitos acerca de la alimentación saludable como que es complicada, que lleva mucho tiempo, que es aburrida, que tiene poco sabor, que hay que estar todo el día en la cocina y un largo etcétera.

Una alimentación basada en verduras, frutas, proteínas de buena calidad tanto animal como vegetal, hidratos integrales, frutos secos crudos, legumbres y semillas, especias, nunca es complicada, no tiene por qué llevar mucho tiempo de preparación, ¡¡¡¡y desde luego es imposible que sea aburrida!!!!

Un factor importantísimo a para tener en cuenta son las emociones que impregnan a los alimentos, así como el valor social/cultural que poseen, desgraciadamente los alimentos menos saludables.

De pequeños nos premian con dulce, salimos con los amigos y tomamos alcohol y comemos papas fritas, los cumpleaños se celebran con tarta, en el cine comemos palomitas cargadas de grasas y sal, pasamos por una época de estrés y tomamos chocolate, así podríamos continuar en un amplio abanico de situaciones en las que los alimentos que tomamos son poco o nada saludables.

Si quieres tener una vida saludable, debes saber que es igual o más importante analizar las emociones que subyacen a la ingesta de alimentos insanos, que hacer un cambio en tu nevera y tu despensa.

Debes asumir tus emociones, y aprender a gestionarlas en lugar de ocultarlas anestesiarlas con comida poco saludable, harás un gran favor a tu cuerpo y a tu mente.

En gabinete psicológico Dánae trabajamos a través de nuestro equipo de Psico nutrición trabajamos la alimentación para que escojas los alimentos más adecuados, el cambio de hábitos alimenticios y la gestión emocional, además de la práctica deportiva para que te conviertas en la persona que siempre quisiste ser, la mejor versión de ti mismo.

Autora: Mª Raquel González Casanova.  Psicóloga  T2147