Según estimaciones recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente unos 64 millones de personas sufren una EPOC, y 3 millones de personas fallecieron. La OMS vaticina que la EPOC se habrá convertido en la cuarta causa de muerte en todo el mundo en 2030.

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es un trastorno pulmonar que se caracteriza por la existencia de una obstrucción de las vías respiratorias progresivamente y casi siempre no reversible. Está causada principalmente por el consumo de tabaco, la contaminación del aire, tanto en espacios cerrados como en el exterior, y la inhalación de partículas de polvo y sustancias químicas en el lugar de trabajo.

Los síntomas de la EPOC no suelen aparecer hasta cuando ya se ha producDía Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónicaido un daño significativo y, por lo general, empeoran con el tiempo, particularmente si el paciente sigue expuesto al humo del tabaco. Los pacientes con bronquitis crónica presentan una tos diaria y producción de mucosidad (esputo) como síntoma principal. Otros síntomas importantes son la dificultad para  respirar, sobre todo durante la actividad física, presión y dolor en el pecho, falta de energía, etc.

Todos estos síntomas, sobre todo la dificultad para respirar pueden impedir que el paciente realice actividades diarias, reduzca su actividad laboral, social y de ocio, con lo cual aparece la depresión y la ansiedad.

Los pacientes con EPOC, viven con angustia las dificultades para respirar,  sienten ansiedad y esa misma ansiedad le provoca una disminución de su capacidad para respirar.

La importancia de dejar de fumar se vuelve urgente en estos casos y para ello existen tratamientos psicológicos  que pueden ayudar a la persona a dejar este hábito de riesgo. En un periodo corto de tiempo y utilizando la técnica de la hipnosis se puede lograr con facilidad. 

 También sería necesario implantar un plan de tratamiento psicológico efectivo para afrontar la ansiedad y depresión, para establecer buenos hábitos de vida. Estos tratamientos han demostrado que ayudan a mejorar la calidad de vida del paciente.

Cuándo se da el diagnóstico, el paciente pasa por lo que se conoce cómo duelo psicológico (negación, ira, negociación, depresión y aceptación) por la pérdida de su salud. Afrontar esta etapa con apoyo psicológico es esencial, ya que cuanto antes se llegue a la etapa de aceptación, se podrán cambiar conductas nocivas (fumar, sedentarismo), hacer una buena adherencia al tratamiento y establecer hábitos de vida saludable.

Por último un psicólogo  puede ayudarte a ejercitar ejercicios de respiración, relajación,  que sirven además de ayuda en las crisis respiratorias.

Mantente informado y acude a especialistas que te puedan ayudar y asesorar. En este caso nuestro Gabinete cuenta con un programa establecido para ayudar a dejar de fumar. Consúltanos sin compromiso.

Autora: María del Carmen García Mora. Colegida T-1412 Psicóloga Sanitaria. 

Referencias: